| 3 cuotas de $17.258,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.774,00 |
| 1 cuota de $51.774,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.774,00 |
| 1 cuota de $51.774,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.774,00 |
| 6 cuotas de $8.629,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.774,00 |
Hay prendas que visten.
Y hay prendas que cambian la energía del cuarto apenas te las ponés.
Este liguero arnés es de las segundas. Tiras de cuero sintético que rodean la cintura y bajan por cadera y muslos, con herrajes a la vista y unos moñitos que no lo vuelven tierno: lo vuelven irónico.
Lo que lo hace distinto son las esposas de muñeca integradas, unidas al arnés con correas. La dinámica queda planteada sin tener que explicarla: alguien sostiene, alguien se entrega.
A veces lo que falta no son ganas. Es una consigna. Acá la consigna viene puesta.
Ajustalo firme pero sin que corte, y probá la movilidad. Y hablen antes: qué sí, qué no y cómo se frena. Eso no le baja intensidad al juego, se la sube, porque te deja jugar con confianza.
Limpiá con un paño apenas húmedo y dejalo secar bien, sobre todo las partes metálicas. Guardalo lejos de la humedad.
Tip del Dr. G: acuerden una palabra para frenar antes de ponérselo, no durante. Con eso resuelto, la cabeza deja de vigilar y el cuerpo puede estar ahí.